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Historia del patinaje en línea

historia del patinaje en linea

Si crees que el inline skate es un invento reciente, ya te adelantamos estás equivocado. El primero al que se le ocurrió poner ruedas en línea bajo una suela tuvo la idea hace más o menos 300 años, ¿cómo te quedas?

Te podrás imaginar que los primeros patines en línea se inspiraron en los patines de hielo. Se atribuye a un holandés de principio del siglo XVIII, probablemente cansado de no poder esquiar en verano.

El tipo en cuestión era John Joseph Merlin (1735-1803), originario de Huy, Belgica. Tuvo la idea, hacia 1760, de adaptar el patinaje sobre hielo a la tierra firme, fijando ruedas metálicas sobre una placa de madera. Para la anécdota, se dice que el inventor de patines se empotró en un espejo durante una fiesta en Londres y acabó muriendo por el golpe. Tiene el nefasto honor de ser la primera caída (mortal) de la historia del patín. Ya sabes, no pongas espejos en tu ruta.

Poco después, sobre 1820, un excéntrico francés, Mr. Petibled, patentó un germen de patín en línea de tres ruedas con un tope a modo de freno…que tampoco tuvo mucho éxito, pero sirvió de inspiración a otros. El problema principal de estos proyectos eran las ruedas, al usar latón, metal o incluso hueso…imagínate la situación y suma la poca adherencia de las ruedas a los suelos irregulares de la época, te dará una concentración de caídas que asusta al más patoso.

Sólo unos años más adelante aparecieron los patines de ejes móviles (quad o patín clásico), atribuidos al americano James Leonard Plimpton, en 1863. Denominó a su invento “rocking skate”.

Estos patines estaban formados por 4 ruedas de madera montadas sobre dos ejes. La inclinación lateral de los pies hace converger los ejes y les permite realizar el giro. El problema, una vez más, era el deterioro prematuro de las ruedas en los ejes. Plimpton le dio unas vueltas al tema y perfeccionó su invento añadiendo un anillo de bronce en el interior del agujero por donde pasaba el eje. Incluyó también un sistema de lubricación. Sí, lectores, este señor descubrió el primer paso al PROTO RODAMIENTO moderno (salvando las visiones precursoras de Leonardo da Vinci en el S. XVI). Este sistema compuesto por un tornillo sin fin permitía limitar el desgaste de las ruedas introduciendo grasa en los puntos de fricción. El bueno del señor Plimpton se hizo rico gracias a su invento, que después se utilizaría para todo tipo de ruedas, que incluyen por supuesto las del resto de deportes de deslizamiento sobre asfalto.

En este período el patín en línea comenzó a declinar. Los “rocking skate” triunfaron al resultar más maniobrables y seguros, permitiendo probar figuras a los más atrevidos de la época. A pesar de ello, los patines en línea no fueron totalmente olvidados. A pesar de todo, seguían siendo más ligeros, más baratos y requerían menos reglajes y mantenimiento.

El final del XIX e inicio del XX estuvo marcado por la aparición de los ciclo-patines, que ya tenían estructuras similares a los patines de ejes o patines en línea. Su invención respondía  a la necesidad de patinar sobre todo tipo de superficies y ya empleaban ruedas de caucho o equipadas con neumáticos. El período siguiente será de relativa calma. Los productores proponen modelos  baratos fabricados en serie y equipados de ruedas metálicas y rodamientos de calidad mediocre. Solo los patinadores de competición disponían de modelos equipados con ruedas de madera de mejor rodaje, pero también más frágiles. Empieza a haber competiciones de hockey con patines en línea, para practicar fuera del invierno.

La clave de todo fue cuando, por fin, en 1979 nacen las ruedas de poliuretano. Esto fue la auténtica revolución del patinaje, la lanzadera del skate. Estas ruedas presentan numerosas ventajas para patinadores y fabricantes. Se puede considerar que esta innovación realmente relanzó el patín en línea. Para empezar, en los USA durante los años 80 y después en Europa, a partir de principios de los años 90.

Igualmente, a partir de esta fecha se distingue entre los patines atornillados a la bota y los patines de correas.

Podemos constatar que la línea de este modelo es más cercana a los patines de velocidad actuales (bota baja y dura de cuero sobre un chasis metálico equipado con ruedas de poliuretano). Más tarde, el número de ruedas variará entre desde 2 hasta 8 ruedas (no alineadas). ¡¡El patín de ruedas en línea más largo tenía 7 ruedas!!

Los fabricantes se deciden a fabricar patines en línea, a los que se denomina “rollerblade” como el nombre del principal fabricante (que, por otra parte, no gusta de esta vulgarización, peligrosa para su marca). Estos patines son más rápidos y seducen a la juventud de los años 80 y 90.

El patinaje se presentó por primera vez como deporte de demostración en los juegos Olímpicos de Barcelona en 1992.  Fue con el patín quad o tradicional, por medio del hockey-patines.

La primera marca que presentó una patente de patín en línea en 1960 fue “Chicago”, originaria de USA. Poco después se gestó la creación de la marca más relevante del sector, gracias al entusiasmo, en 1980, de dos jugadores de hockey americanos: Scott y Brenan Olson. Casi como los míticos gemelos amantes de la gresca de la peli de Paul Newman, El Castañazo (Slap Shot, 1977).

Este dúo montó su primer par en el garaje de sus padres, después de haber descubierto unos viejos patines en línea en una tienda. Decidieron cambiar sus patines de hielo por patines en línea fuera de temporada. El producto invadió las calles de Minnesota durante el verano. Los esquiadores que querían entrenarse durante el verano se unieron al movimiento. Los hermanos Olson fueron descubiertos en un show en Las Vegas, por el propietario italiano de Roces, quien compró la marca Rollerblade. Posteriormente se separó para lanzar su propia gama de patines en línea bajo la marca Roces.

La mítica Rollerblade despegó del todo en 1985, después de que Robert Naegle comprara la empresa. Rollerble fue, sucesivamente, filial del grupo Benetton Sports System y de Tecnica, desde 2003.

La marca se expandió tanto que ha resultado ser un término genérico. Hoy se habla actualmente de comprar “rollerblades” como si habláramos de un “frigorífico”. 

Las diferentes marcas que entraron en competencia con Rollerblade aportaron multitud de innovaciones que permitieron una segmentación del mercado. Gracias a eso, el patinaje se divide actualmente en una gran variedad de estilos y gustos, desde el clásico para fitness, el hockey inline, el street-agresivo, slalom, etc.